Cómo superar situaciones conflictivas en el trabajo

Lo más probable es que en algún momento de tu carrera profesional te encuentres con situaciones de trabajo difíciles y con la duda de cómo actuar en cada una de ellas. ¿Cuáles? El listado puede ser muy largo. Éstas son algunas de las más frecuentes:

• Mal entendimiento con el jefe. Puede surgir por hechos puntuales, que es posible resolver dialogando con tacto. Pero también simplemente porque tu jefe no esté capacitado ni para liderar proyectos ni para conducir equipos.

En este caso la solución es difícil: si crees que tienes alguna posibilidad puedes exponer la situación al superior que esté por encima de tu jefe, al departamento de Recursos Humanos o incluso a la dirección general.

El apoyo del resto de compañeros de tu departamento será determinante para demostrar que no se trata de un enfrentamiento personal sino de un problema colectivo. Si no hay ninguna posibilidad de que se tomen medidas tendrás que adaptarte al estilo de liderazgo de tu jefe o pensar en buscar otra empresa.

• Mobbing. El acoso moral en el puesto de trabajo es denunciable. Se da, por ejemplo, cuando tus compañeros o tus superiores te humillan o se comportan de forma que menoscaben tu integridad como persona de forma continuada en el tiempo.

A veces eligen la burla, te limitan el acceso a información que deberías conocer, te aíslan, te desacreditan o incluso te cambian de puesto hacia una posición que requiere una cualificación inferior a la que posees.

Si crees que eres víctima de mobbing, deberías comunicarlo al comité de empresa o a los delegados sindicales. Si no se toman medidas para solucionar el problema puedes poner una denuncia por vía de urgencia en la Inspección de Trabajo u optar por una demanda judicial.

Lo difícil es demostrar que estás siendo objeto de mobbing: hay que aportar pruebas como notas enviadas por correo electrónico o declaraciones de compañeros que testifiquen a tu favor.

• Conflictos con los compañeros. No tienen por qué convertirse en un problema serio si los abordas desde el principio y planteas la situación con franqueza a la otra persona.

Las dificultades surgen cuando un compañero desea destruirte intencionadamente por razones tan primitivas como la envidia o, aún peor, por desequilibrio psicológico.

En su libro "Tiranos, víctimas e indiferentes...", el consultor Wess Roberts define a estos individuos como "egocéntricos, despiadados y metódicamente perversos".

En caso de conflicto con un compañero dialoga con él. Si no atiende a razones, una opción para acabar con la disputa es exponer el problema por carta a tu jefe, al responsable de Recursos Humanos, a la dirección o al comité de empresa.

Pero antes analiza hasta qué punto los valores de la empresa están alineados con los del compañero que te está haciendo la vida imposible. Si a la compañía le parece bien tener gente así entre sus filas, tienes poco que hacer.

• "Fichajes estrella". Si eres un profesional con años de experiencia y tu empresa contrata a una persona que pueda hacerte sombra, probablemente te sentirás amenazado. Los expertos recomiendan profesionalidad.

Si realmente quieren que te sustituya no podrás hacer nada. Pero si sólo buscan reforzar un área de negocio y tú intentas dinamitar a tu nuevo compañero la empresa lo detectará y acabarás saliendo por la puerta de atrás.

Lo mejor es que intentes crear un buen tándem con el nuevo buscando la complementariedad entre sus puntos fuertes y los tuyos.

• Desigualdades salariales. Es una de las causas más comunes de conflicto en las empresas. En ocasiones porque lo que nos fastidia no es tanto lo que ganamos nosotros sino lo que gana nuestro vecino, pero no siempre se trata de eso.

En caso de desigualdades flagrantes siempre puedes plantearle la situación a tu jefe, pero sin mencionar nombres, si no pensará que te mueve la envidia o algún conflicto personal con quienes cobran más que tú.

Debes plantear el asunto con objetividad y si es posible recordar sin florituras tu valía, porque ése es el mejor argumento para demostrar que deberías cobrar lo mismo que los compañeros que ocupan una posición similar a la tuya.

Si eres víctima de discriminación salarial por ser mujer, inmigrante u otros motivos comprueba que el tuyo no es un caso aislado. Si el problema es colectivo te será más fácil actuar.

• Formación inadecuada. Una situación habitual en algunas empresas es que te encarguen tareas para las que no te han formado previamente. Aborda el tema con tus superiores y plantéales que necesitas ayuda.

Si no te hacen caso una opción puede ser invertir en ti mismo y plantearte la formación como una apuesta por tu desarrollo profesional.

Estudios de clima laboral

En ocasiones, las empresas encargan a consultoras de RR.HH. estudios de clima laboral. Suelen pedirlos cuando se encuentran en un proceso de fusión o reestructuración de la plantilla, por el simple deseo de conocer la opinión de los empleados o si detectan un problema concreto entre el personal.

Es una situación que ni pintada para explicar todo lo que te desagrada de tu entorno de trabajo. Los expertos recomiendan participar activamente en esos estudios y opinar con toda sinceridad, si no el análisis no habrá servido de nada y todo seguirá igual.

Los consultores que dirigen los estudios de clima aseguran que guardan siempre la máxima confidencialidad. Así que puedes estar tranquilo a la hora de plantear tus quejas.

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